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jueves, 19 de marzo de 2009

A un hatún solo en su lata

Que triste el hatun en su prisión de lata

En oliva, escabeche o al natural

Soñando sus días saltando las olas

Surcando mares, brillante bala de plata

buceando al oscuro fondo abisal

Raudo y veloz moviendo su cola


O quizá sueña que lleva espada

Que es un soldado sobrenatural

En armadura tornó su lata ahora

Soñando con míticas batallas

Matando ese enemigo espectral

La soledad, que cuenta sus horas

martes, 9 de diciembre de 2008

Carta Lírica a Otra Mujer

Vuestro nombre no sé, ni vuestro rostro
conozco yo, y os imagino blanca,
débil como los brotes iniciales,
pequeña, dulce... Ya ni sé... Divina.
En vuestros ojos, placidez de lago
que se abandona al sol y dulcemente
le absorbe su oro mientras todo calla.

Y vuestras manos, finas, como aqueste
dolor, el mío, que se alarga, se alarga,
y luego se me muere y se concluye,
así como lo veis, en algún verso.

¡Ah!, ¿sois así? Decidme si en la boca
tenéis un rumoroso colmenero,
si las orejas vuestras son a modo
de pétalos de rosas ahuecadas.....
Decidme si lloráis, humildemente,
mirando las estrellas tan lejanas,
y si en las manos tibias se os aduermen
palomas blancas y canarios de oro.
Porque todo éso y más vois sois,
sin duda, vos, que tenéis el hombre
que adoraba entre las manos dulces,
vos la bella que habéis matado,
sin saberlo acaso, toda esperanza en mí...

Vos su criatura. Porque él es todo vuestro:
Cuerpo y alma estáis gustando del amor secreto
que guarde silencioso.....Dios lo sabe
por qué yo no alcanzo a penetrarlo.
Os lo confieso que una vez estuvo
tan cerca de mi brazo, que al extenderlo
acaso mía aquella dicha vuestra me fuera ahora......
¡Sí!, acaso mía...... Mas ved,
estaba el alma tan gastada que
el brazo mío no alcanzó a extenderse,
¿Comprendéis bien ahora?
Ahora, en vuestros brazos él se adormece
y le decís palabras pequeñas y menudas
que semejan pétalos volanderos y muy blancos.
Acaso un niño rubio vendrá luego a copiar
en los ojos inocentes los ojos vuestros
y los de él unidos en un espejo azul y cristalino.......

¡Oh, ceñidle la frente! ¡Era tan amplia!
¡Arrancaban tan firmes los cabellos a grandes ondas,
que al tenerla cerca no hiciera yo otra cosa que ceñirla!
Luego, dejad que en vuestras manos
vaguen los labios suyos; él me dijo un día
que nada era tan dulce al alma suya
como besar las femeninas manos....
Y acaso alguna vez, yo, la que anduve
vagando por fuera de la vida
- cómo aquellos filósofos mendigos que van
a las ventanas señoriales a mirar sin envidia toda fiesta-
me allegué humildemente a vuestro lado
y con palabras quedas, susurrantes,
os pida vuestras manos un momento
para besarlas yo, como él las besa.....
Y al descubrirlas lenta, lentamente,
vaya pensando, aquí se aposentaron
¿cuánto tiempo, sus labios, cuánto tiempo
en las divinas manos que son las suyas?
¡Oh, qué amargo deleite, este deleite
de buscar huellas suyas y seguirlas,
sobre las manos vuestras tan sedosas,
tan finas, con sus venas tan azules!
¡Oh, que nada podría, ni ser suya,
ni dominarle el alma, ni tenerlo,
rendido aquí a mis pies, recompensarme este
horrible deleite de hacer mío un inefable, pasionado rastro.
Y allí en vos misma, sí, pues sóis barrera,
barrera ardiente, viva, que al tocarla
ya me remueve este cansancio amargo,
este silencio de alma en que me escudo
este dolor mortal en que me abismo,
esta inmovilidad del sentimiento que sólo salta,
bruscamente, cuando nada es posible!


ALFONSINA STORNI (Vestida de dolor)

sábado, 6 de diciembre de 2008

HOY CUMPLE AÑOS DARKSTAR


Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

Mario Benedetti.

Que tengas todo el tiempo del mundo para disfrutar de tus muchos cumpleaños y tus cientos de cumpledías, que todas las mañanas, cuando te levantes, tengas algo que celebrar.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Nada

El tiempo pasa silencioso
con un pasar de agua nocturna,
y ve mi frente taciturna
y ve mi pecho sin reposo.

En ese tiempo silencioso
hundo mi voz de agua nocturna:
Pongo la frente taciturna,
reposo el pecho sin reposo.

Guardo mi pena en el penario.
Guardo mi alma en el almario.
Guardo mi voz como una espada.

Ya nada tengo, nada quiero.
Ya nada busco, nada espero.
Nada.

Y yo era rico.
Yo tenía una guitarra de agua pura,
un ruiseñor en la espesura
y el gran fulgor del mediodía.

Pero perdí lo que tenía;
el ruiseñor y el agua pura
y la guitarra y la espesura.
Se me hizo noche el mediodía.

Pido limosna. Pero en vano
tiendo la voz, abro la mano.
¿Comprende usted, desmemoriada?

Ya nada tengo, nada espero.
Ya nada busco, nada quiero.
Nada.

Nicolas Guillén

martes, 25 de noviembre de 2008

CONCILIAR EL SUEÑO

Lo que ocurre, doctor, es que en mi caso, los sueños vienen por ciclos temáticos. Hubo una época en la que soñaba con inundaciones. De pronto los ríos se desbordaban y anegaban los campos, las calles, las casas y hasta mi propia cama. Fíjense que en mis sueños aprendía a nadar y gracias a eso sobreviví a las catástrofes naturales. Lamentablemente, esa habilidad tuvo una vigencia sólo onírica, ya que un tiempo después pretendí ejercerla, totalmente despierto, en la piscina de un hotel y estuve a punto de ahogarme.

Luego vino un periódo en que soñé con aviones. Más bien, con un solo avión, porque siempre era el mismo. La azafata era feúcha y me trataba mal. A todos les daba champan, menos a mí. Le pregunté por qué y ella me miró con un rencor largamente prolongado y me contestó: «Vos sabés bien por qué». Me sorprendió tanto aquel tuteo que casi me despierto. Además, no imaginaba a qué podía referirse. En esa duda estaba cuando el avión cayó en un pozo de aire y la azafata feúcha se desparramó en el pasillo, de tal manera que la minifalda se le subió y pude comprobar que abajo no llevaba nada. Fue precisamente ahí cuando me desperté, y, para mi sorpresa, no estaba en mi cama de siempre sino en un avión, fila 7 asiento D, y una azafata con rostro de Gioconda me ofrecía en inglés básico una copa de champán. Como ve, doctor, a veces los sueños son mejores que la realidad y también viceversa. ¿Recuerda lo que dijo Kant? «El sueño es un arte poético involuntario.»

En otra etapa soñé reiteradamente con hijos. Hijos que eran míos. Yo que soy soltero y no los tengo ni siquiera naturales. Con el mundo como está. Me parece un acto irresponsable concebir nuevos seres. ¿Usted tiene hijos? ¿Cinco? Excuse me. A veces digo cada pavada.

Los niños de mis sueños eran bastante pequeños. Algunos gateaban y otros se pasaban la vida en el baño. Al parecer, eran huérfanos de madre, ya que ella jamás aparecía y los niños no habían aprendido a decir mamá. En realidad, tampoco me decían papá, sino que en su media lengua me decían «turco». Tan luego a mí, que vengo de abuelos coruñeses y bisabuelos lucenses. «Turco vení», «Turco, quero la papa», «Turco, me hice pipí». En uno de esos sueños, bajaba yo por una escalera medio rota, y zas, me caí. Entonces el mayorcito de mis nenes me miró sin piedad y dijo: «Turco, jodete». Ya era demasiado, así que desperté de apuro a mi realidad sin angelitos.

En un ciclo posterior de fútbol soñado, siempre jugué de guardameta o golero o portero o goalkeeper o arquero. Cuántos nombres para una sola calamidad. Siempre había llovido antes del partido, así que las canchas estaban húmedas y era inevitable que frente a la portería se formara un laguito. Entonces aparecía algún delantero que me fusilaba con ganas y en primera instancia yo atajaba, pero en segunda instancia la pelota mojada se escabullía de mis guantes y pasaba muy oronda la línea de gol. A esa altura del partido (nunca mejor dicho), yo anhelaba con fervor despertarme, pero todavía me faltaba escuchar cómo la tribuna a mis espaldas me gritaba unánimemente: traidor, vendido, cuánto te pagaron y otras menudencias.

En los últimos tiempos mis aventuras nocturnas han siso invadidas por el cine. No por el cine de ahora, tan venido a menos, sino por el de antes, aquél que nos conmovía y se afincaba en nuestras vidas con rostros y actitudes que eran paradigmas. Yo me dedico a soñar con actrices. Y qué actrices: digamos Marilyn Monroe, Claudia Cardinale, Harriet Anderson, Sonia Braga, Catherine Deneuve, Anouk Aimée, Liv Ullmann, Glenda Jackson y otras maravillas. (A los actores, mi Morfeo no les otorga visa.) Como ve, doctor, la mayoría son veteranas o ya no están, pero yo las sueño como aparecían en las películas de entonces.

Verbigracia, cuando le digo a Claudia Cardinale, no se trata de la de ahora (que no está mal) sino la de La ragazza con la valiglia, cuando tenía 21. Marilyn, por ejemplo, se me acerca y me dice en un tono tiernamente confidencial: «I don't love Kennedy. I love you. Only you». Sepa usted que en mis sueños las actrices hablan a veces en versión subtitulada y otras veces dobladas al castellano. Yo prefiero los subtítulos, ya que una voz como la de Glenda Jackson o la de Catherine Deneuve son insustituibles.

Bueno, en realidad vine a consultarle porque anoche soñé con Anouk Aimée, no la de ahora (que tampoco está mal) sino la de Montparnasse 19, cuando tenía unos fabulosos 26 años. No piense mal. No la toqué ni me tocó. Simplemente se asomó por una ventana de mi estudio y sólo dijo (versión doblada): «Mañana de noche vendré a verte, pero no a tu estudio sino a tu cama. No lo olvides». Como voy a olvidarlo. Lo que yo quisiera saber, doctor, es si los preservativos que compro en la farmacia me servirán en sueños. Porque ¿sabe? no quisiera dejarla embarazada.

De Mario Benedetti, en el libro Buzón de Tiempo



viernes, 21 de noviembre de 2008

ODA A UN GRAN ATÚN EN EL MERCADO

En el mercado verde, bala del profundo océano,
proyectil natatorio, te vi, muerto.

Todo a tu alrededor eran lechugas,
espuma de la tierra, zanahorias, racimos,
pero de la verdad marina, de lo desconocido,
de la insondable sombra, agua profunda, abismo,
sólo tú sobrevivías alquitranado, barnizado,
testigo de la profunda noche.

Sólo tú, bala oscura del abismo, certera,
destruida sólo en un punto, siempre renaciendo,
anclando en la corriente sus aladas aletas,
circulando en la velocidad,
en el transcurso de la sombra marina
como enlutada flecha, dardo del mar,
intrépida aceituna.

Muerto te vi, difunto rey de mi propio océano,
ímpetu verde, abeto submarino,
nuez de los maremotos, allí, despojo muerto,
en el mercado era sin embargo tu forma
lo único dirigido entre la confusa
derrota de la naturaleza:

entre la verdura frágil estabas solo
como una nave, armado entre legumbres,
con ala y proa negras y aceitadas,
como si aún tú fueras la embarcación del viento,
la única y pura máquina marina:
intacta navegando las aguas de la muerte.

El Poeta, o sea, Pablo Neruda

ALMA DESNUDA

Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,

Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta

Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares,

Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla

Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.

Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice: libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega.

Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,

Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.

De Alfonsina Storni, vestida de mar

martes, 18 de noviembre de 2008

Gratitud



Es el prólogo de un post sobre Oliverio que tengo en mente.


Gracias aroma
azul,
fogata
encelo.
Gracias pelo
caballo
mandarino.
Gracias pudor
turquesa
embrujo
vela,
llamarada
quietud
azar
delirio.
Gracias a los racimos
a la tarde,
a la sed
al fervor
a las arrugas,
al silencio
a los senos
a la noche,
a la danza
a la lumbre
a la espesura.
Muchas gracias al humo
a los microbios,
al despertar
al cuerno
a la belleza,
a la esponja
a la duda
a la semilla
a la sangre
a los toros
a la siesta.
Gracias por la ebriedad,
por la vagancia,
por el aire
la piel
las alamedas,
por el absurdo de hoy
y de mañana,
desazón
avidez
calma
alegría,
nostalgia
desamor
ceniza
llanto.
Gracias a lo que nace,
a lo que muere,
a las uñas
las alas
las hormigas,
los reflejos
el viento
la rompiente,
el olvido
los granos
la locura.
Muchas gracias gusano.
Gracias huevo.
Gracias fango,
sonido.
Gracias piedra.
Muchas gracias por todo.
Muchas gracias.
Oliverio Girondo,
agradecido.


continuará...

lunes, 10 de noviembre de 2008

Señales de Humo

Cuando estás en el filo de lo oscuro
y le rindes honor desde tus huesos
cuando el alma purísima del ocio
pide socorro al universo inútil
cuando subes y bajas del dolor
mostrando cicatrices de hace tiempo
cuando en tu ventanal está el otoño
aún no te despidas/ todo es nada/
son señales de humo/ apenas eso

tu mirada de viaje o de desiertos
se vuelve un manantial indescifrable
y el silencio/ tu miedo más valiente/
se va con los delfines de la noche
o con los pajaritos de la aurora/
de todo quedan huellas/ pistas/ trazas
muescas/ indicios/ signos/ apariencias
pero no te preocupes/ todo es nada
son señales de humo/ apenas eso

no obstante en esas claves se condensa
una vieja dulzura atormentada
el vuelo de las hojas que pasaron
la nube que es de ámbar o algodón
el amor que carece de palabras
los barros del recuerdo/ la lujuria/
o sea que los signos en el aire
son señales de humo/ pero el humo
lleva consigo un corazón de fuego

Mario Benedetti

domingo, 19 de octubre de 2008

Con el alma al aire



Hoy es el cumpleaños de Alma, mi sister, mi hermana. La más pendenciera de las hatunas, la más irónica y siempre dispuesta a una buena confrontación. Divertida, fiel, buena conversadora, y pronta a sacar su vizcaina para banear al intruso.

Sé que no le apetece que le recuerden que es su cumpleaños pero como soy su hermana mayor, y me da igual, aquí estoy:
Felicidades, mi queridisima Alma. Ojalá que este año te traíga cosas hermosísimas, que lo hará, que tu mundo sea completo y que la dicha te inunde. Y deseo también poder compartir este tiempo que comienzas contigo, porque eres una de las cosas bellas que alguna vez suceden. No dejo de pensar en la loca suerte que tuve el día que entré en el foroloco. Cuántas cosas desde entonces, parece que hubiera transcurrido una eternidad y han sido sólo meses. Y ese corto espacio se ha convertido en eterno entre otras cosas porque tú haces que el tiempo a tu lado sea tiempo verdadero, real, y que merece la pena vivirlo.
Por todo ello felicidades Almalaire, el nick más bonito de toda Hatunia. Y Mil veces gracias.

Te dejo un poema de Walt Whitman. Me gusta porque celebra la vida y eso celebramos hoy, 35 gloriosos años de vida.

DE "CANTO A MÍ MISMO":

Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.
vago... e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra
para ver cómo crece la hierba del estío.
Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacieron aquí,
de esta tierra y de estos vientos.
Me engendraron padres que nacieron aquí,
de padres que engendraron otros padres que nacieron aquí,
de padres hijos de esta tierra y de estos vientos también.
Tengo treinta y siete años. Mi salud es perfecta.
Y con mi aliento puro
comienzo a cantar hoy y no terminaré mi canto hasta que muera.
Que se callen ahora las escuelas y los credos.
Atrás. A su sitio.
Sé cuál es su misión y no la olvidaré;
que nadie la olvide.
Pero ahora yo ofrezco mi pecho lo mismo al bien que al mal,
dejo hablar a todos sin restricción,
y abro de para en par las puertas a la energía original de la naturaleza
desenfrenada.


viernes, 17 de octubre de 2008

Queremos tanto a Julio...



...los cronopios, que una vez que empezamos a habalr de él, no podemos parar. Y como dije que estaba de reflexión perenne, este poema expresa algunas cuestiones fundamentales sobre las que reflexionamos los cronopios. Espero lo disfruteis.

El Interrogador

No pregunto por las glorias ni las nieves,
quiero saber dónde se van juntando
las golondrinas muertas,
adónde van las cajas de fósforos usadas.
Por grande que sea el mundo
hay los recortes de uñas, las pelusas,
los sobres fatigados, las pestañas que caen.
¿Adonde van las nieblas, la borra del café,
los almanaques de otro tiempo?
Pregunto por la nada que nos mueve;
en esos cementerios conjeturo que crece
poco a poco el miedo,
y que allí empolla el Roc.

lunes, 13 de octubre de 2008

Los Justos


Hola hatunes...

Habeis estado hablando de Borges, bueno si bien yo soy más "cronopio" este poema del "viejo" siempre me ha gustado mucho. Os lo dedico



"Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.

El que agradece que en la tierra haya música.

El que descubre con placer una etimología.

Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.

El ceramista que premedita un color y una forma.

Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada

Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.

El que acaricia a un animal dormido.

El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.

El que agradece que en la tierra haya Stevenson.

El que prefiere que los otros tengan razón.

Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo."

jueves, 24 de julio de 2008

Gustavo Adolfo Bécquer

Aquí tenéis un par de rimas de Gustavo, yo no se a vosotros, pero a mí que me encanta. :)

RIMA XXIV

Dos rojas lenguas de fuego
que a un mismo tronco enlazadas
se aproximan, y al besarse
forman una sola llama.

Dos notas que del laúd
a un tiempo la mano arranca,
y en el espacio se encuentran
y armoniosas se abrazan.

Dos olas que vienen juntas
a morir sobre una playa
y que al romper se coronan
con un penacho de plata.

Dos jirones de vapor
que del lago se levantan,
y al reunirse en el cielo
forman una nube blanca.

Dos ideas que al par brotan,
dos besos que a un tiempo estallan,
dos ecos que se confunden,
eso son nuestras dos almas.


RIMA LI

Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras!

Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrando en el ciego torbellino,
¡llevadme con vosotras!

Nubes de tempestad que rompe el rayo
y en fuego encienden las sangrientas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura
¡llevadme con vosotras !

Llevadme por piedad a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria.
¡por piedad!, ¡tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas!

domingo, 20 de julio de 2008

Atún...no te detengas

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

Walt Whtiman

Buenas noches, camaradas.

viernes, 18 de julio de 2008

Himno de Hatunia

No he podido por menos que rescatar el poema que Penta nos dejó en el hilo de vocadiyos, está el foro como para hacer la mudanza, pero con urgencia. Me ha parecido que merecía la pena pasar una última vez para dar una batida y rescatar lo que merezca la pena.

La Pesca del hatun del hatun con lunvre.

"Ha de hantiguo la costumbre mi padre
hel varon de Mies de descender de su cunvre
y pescar hatun con lunvre
¡ya saveis bos como hes!
Hen la noche mas zerrada S
e coje un farol de ierro
Que tenga la luz tapada
se coje una bieja hespada
una hesquila o hun cencerro.
Ha fin de que hal habanzar
hel pescador hinportuno
los peces hoigan sonar la hesquila
i puedan pensar que hes hun hanimal bacuno
Hen la horiya,
hen la penunvra cuando hal cavo se colunvra
que hesta cerca el “hatunol” se le halunvra,
se le deslunvra con la lunvre del farol
queda hel hatun tenvloroso cahuteloso, receloso.
Hentonces sin henvarazo
se le hatiza hun hestacazo
se le mata y ha otra cosa."