viernes, 24 de abril de 2009

TACONES CERCANOS(resacuento) IV y fin.



El diario no daba muchos detalles. Se limitaba a constatar que se cumplían dos años del asesinato de Mónica Andrade, dueña del Bar Sinaloa, a manos de uno de sus clientes habituales, un mejicano de cincuenta y cuatro años con un largo historial de trastornos psiquiátricos, que estalló en cólera al llegar al local y comprobar que la propietaria había impuesto su propio look a todas las camareras, con el objetivo de que todas parecieran ella misma, consiguiendo un desconcertante efecto que multiplicaban los espejos.

Añadía que, dos años después, el asesino seguía en paradero desconocido, tras haberse hecho literalmente humo la misma noche del crimen. También incluía dos fotografías: una del Tomás que yo más quería, la otra del primer dueño del Café Veracruz, poco antes de aparecer ahorcado en el local que ya era de otro. El periodista subrayaba especialmente el asombroso parecido, inquietante decía él, entre ambos. Yo leí con el corazón cada vez más encogido, las uñas de mi mano izquierda clavadas en la palma de la mano, los dedos de mi mano derecha acariciando con renovada ternura la fotografía desde la que me miraba con calor la personificación de la bondad y la locura, el icono perfecto del mejor Don Quijote. Sin poderme creer que nunca hubiera reparado en como se parecía al suicida del Veracruz, del que yo misma había recopilado tantos datos a lo largo y lo ancho de mi terca y fascinada obsesión por la maldición del Sinaloa. Tomás, sollocé, Tomás…

_ Qué? Preguntó conmovido, el que ya estaba clarísimo que era mucho más que el hombre de mi vida, qué pasa reina? Estaba allí, delante de mí, tan alto, tan flaco, tan morena su piel impecable y me miraba con los ojos tristes que sin embargo sabían reírse mucho y bien. Estaba allí, delante de mí, y era él. Don Alonso Quijano, quince años antes de perder la cabeza.

En aquella larguísima noche que había durado dos años exactos, Tomás había saldado con creces la cuenta de todas las copas que bebía en el Sinaloa, que eran muchas y que Mónica me descontaba de mi sueldo. Había cumplido mi viejo deseo de darlo todo, de morir por Dios, de olvidarme de mí , de ser otra y había hecho algo todavía mucho más grande: colocarme bajo la protección de aquella versión mejorada de si mismo; todavía joven, todavía inocente, intacto en su bondad pero a salvo de su locura.

Volví los ojos a la foto del diario para aprenderme de memoria los rasgos que quince o veinte años mas tarde tendría mi marido y tuve la tentación de salir corriendo. Pero no lo hice, porque me adapto bien al terreno, porque soy una resistente, porque antes doblada que partida, porque esa es una de mis mejores virtudes.

Entonces me levanté y fui a mirarme otra vez al espejo del baño. La rubia seguía allí, desolada en su abandono. Y aunque sonreí y aunque le tiré un beso burlón soplado en la punta de los dedos, y aunque me pinté los labios con cuidado con la barra olvidada sobre la caja de kleenex, ella no secundó ni uno solo de mis gestos. Seguía absorta. Muda y terca en su desconcierto.l Pasando una y otra vez los dedos por sus cabellos cortos.Buscando incansable, los rizos de mi antigua melena. Tanto peor para ti, le advertí divertida, porque lo primero que pienso hacer, antes incluso de teñirme el pelo, es cambiar el espejo del baño.

Recogí una camiseta tres tallas mayor que colgaba de la percha de la puerta y que uso a veces para dormir. Me gusta mucho, porque es un cartel de autopista con un indicador muy gracioso; “soy rubia, háblame despacio” ,y salí corriendo, canturreando el día que me quieras, a envolverme en el abrazo del hombre de mi vida que fumaba distraído en la terraza.

Cuando llegué se echó a reír, me abrazó y empezó a depositar una lluvia finísima de besos diminutos y golosos en mis parpados, en mis labios en mi cuello…Marian, me dijo mientras me besaba, que sí. Que sí qué? Pregunté yo. Que sí fui yo el que se comió los calamares.


16 comentarios:

Kipling dijo...

Amén.

:)

aratz dijo...

Alma, ya me has despistado por completo.
El mejicano no se había muerto al comerse una lata de calamares caducados que había comprado en el Lidl?

- La rubia no se había muerto al explotar el Sinaloa por un escape de gas que había provocado el espíritu del feto abortado por la camarera?

La pelirroja no había cogido a recaudación del Sinaloa, y se había ido a vivir con el marido de la vecina a la Costa de la Baja California?

La vecina no había dejado su vida de striper y se había integrado en el Euskal-CSI de los txarainas?

El Audi y la lata de calamares no se habían inscrito en el registro de parejas de hecho (pobrecitos todavía no les dejan casarse) y se habían ido a vivir a Pirineos donde montaron una casa rural?

Voy a tener que volver a releer el cuento, porque estoy totalmente perdido.

P.D. Sublime, alma ;)

Kipling dijo...

XD XD XD XD XD XD

Jajajajajajajajajajaajajajajajaja

DarkStar dijo...

Sí, yo también tengo un problemilla, ya no sé quién es la morena, la rubia y la pelirroja.

Yo también tengo que releerlo.

almalaire dijo...

achoooooooooooo :)

Lo unico que te puedo decir es que la pobre lata y el audi han sido puestos en libertad con cargos, acusados del largo secestro de un qapitan hatun, y con la severa advertencia de que tendran que atenerse a gravísimas consecuencias sino no lo devuelven inmediatament a su lugar de procedencia en el caso que le de por volver a los Pirineos víctima de algún extraño síndrome de Estocolmo.
Lo demás tendrás que preguntarselo al negro :-)

Kip me gusta como rezas ;-)

Dark, la morena sigue esperando, paciente, a que alguna estrella oscura la haga salir en el cuento.

Julien Sorel dijo...

Bueno, pues a mí me ha gustado mucho.

Agustín Díaz Yañez haría una gran película con la historia. La Pe y la Abril podrían ser las protas. Bueno, la Abril no, que ya está muy pasada de todo (ejem).

Almodovar lo llenaría todo de travestis y se centraría casi exclusivamente en lo de los calamares. Primeros planos a tuti plein de Luis Tosar o Javier Cámara comiéndolos con los dedos.

O Tarantino. Sólo por escuchar la BSO ya merecería la pena. Uma Thurman sería la rubia, sin duda. Lástima de edad, porque la Sarandon tendría que ser la pelirroja de todas todas.

La versión de Mariano Ozores, casi que me la ahorro. Aunque tendría su punto (pero me parece que Fedra Lorente ya no está para estos trotes).

Un beso.

SubHatun dijo...

Al entrar al Sinaloa sintió ese cálido y familiar golpe en su cara, esa ola mezcla de olores de tabaco, marihuana, alcohol y sexo barato que inundaba el tugurio, allí se sentia en casa, lo mismo que un marino a proa sintiendo el olor del mar y el embate de sus olas… Era un bar de provincias, pretencioso y cutre, igual que los muchos por los que se había arrastrado desde hace años, desde que dejó New York, donde llegó a tocar en los mejores clubs, y tocar con los grandes del jazz…. Pero todo eso ocurrió antes, mucho antes, tanto que ya no era sino un lejano recuerdo de algo que le resultaba casi ajeno, pero cada vez que llevaba unas copas de más, lo que era cada noche, lo espetaba a cada momento a cualquiera que estuviera a su lado.

“¿Sabes? Yo toqué con los grandes”

Años atrás era un virtuoso del piano, fusión be bop y ritmos latinos en su mano derecha y una extraordinaria mano izquierda que se hundía en los más profundo de la tradición de la música negra, que le hacia destacar sobre cualquier otro. En los grandes clubs de New York conoció a una rica heredera, hija de una magnate con conexiones con la mafia, con la que se casó. Al tiempo descubrió que él no era más que uno de los muchos caprichos caros de su rica mujer, un lujo más que quiso tener, y una vez conseguido, fue abandonado en un rincón… Entonces conoció a Heather, una preciosa camarera pelirroja del BlueNote, se enamoraron y tuvieron un apasionado romance, hasta que se enteró su mujer, y presa de un ataque de ira mando a unos matones de su padre darle una paliza, romper sus manos y amenazarle que no volviera por New York nunca…

Desde entonces, él y Heather, recorrieron pueblos y ciudades en busca que cualquier trabajo, pasando todo tipo de penurias. Sus manos curaron, pero nunca volvieron a ser esas virtuosas manos que volaban sobre el teclado haciendo sonar mágica melodías, encontró trabajo en el Sinaloa con la idea de irse pronto de allí, en cuanto ahorraran se irían a California, donde podría tener mas oportunidades. Pero Heather enfermó, dicen que por la debilidad de la mala alimentación causada por la falta de dinero, y llegado el invierno murió. Desde entonces, cada día, antes de ir al bar, roba unas flores, y las deja en su tumba…. Si ella no estuviera allí enterrada, hace años que hubiera emigrado a California.

“Buenas noches Marian”

Marian era una linda camarera que le recordaba a Heather, su larga melena pelirroja, sus ojos vivos y su eterna sonrisa… era la única persona que valía al pena en aquel local… la dueña era una rubia arpía tacaña y mezquina a la que algún día alguien daría su merecido “furcia putón” repetía entre dientes cada vez que aquella se dirigía a él. Ella nunca le despedía, “da prestigio al local” se justificaba, pensaba que tener un pianista que había tocado con los grandes iba a dar prestigio a aquel garito cutre, pretencioso y hortera de provincias, que hacia tiempo se había convertido en un burdel mas o menos encubierto, donde solo acudían borrachos, perdedores, putas, y alguna mujer pija y caprichosa deseosa de emociones fuertes.

Aquella noche Marian ya no era pelirroja, sino que llevaba el pelo teñido de rubio y un estilo de ropa parecido al de la furcia de la dueña…

“Coño, Marian, ¿Qué te has hecho en el pelo”

En ese mismo instante sonaron varios disparos, la gente del local empezó a correr presa del pánico en dirección a la salida, distinguió como ese educado mexicano, que iba todos los días al Sinaloa, salía corriendo con un revolver humeante en la mano, y a la furcia rubia sangrando en el suelo….. Pasó a su lado, la escupió y dijo

“furcia putón”

Vio a Marian abrazada a un hombre alto y delgado, con una prominente nariz, en ese momento sintió que había llegado su momento, salió del bar, de un cercano jardín robo dos ramos de flores, dejo uno en la tumba de Heather, y otro en la puerta del apartamento de Marian con una nota que decía

“Adiós, te quiero”

y un par de pentagramas con notas musicales.

Marian hizo que un músico amigo interpretara la partitura, y surgió una melodía increíblemente bella, y triste, insondablemente triste..

almalaire dijo...

Gracias por venir, Julien, hazlo más, y gracias también por el casting. Me quedo con Díaz Yanes. La vísión de Javier Cámara y Luis Tosar comiendo calamares con los dedos(argggggggggg) no me abandona. Lo estoy pasando mal:)

Si he de ser sincera los papeles principales me dan un poco igual:) Pero ardo en deseos de saber quienes seran los interpretes del audi y la lata de calamares


Sub eres muy tramposo, si me hubieras presentado antes al pianista la pobre Marian no tendría que andar cazando quijotes, porque se lo habría llevado puesto, ya sabes, en lugar de la Toalla:-).
Muchisimas Gracias Hatun

SubHatun dijo...

Querida mia... al final, esto no es mas que una historia de perdedores... como la vida misma... perdi a heather, te perdi a ti, perderás a Alonso Quijano, presa de la locura se ira a embestir con su audi plateado los aerogeneradores que crecen en los montes.....

Me encontraras en california, o en ese rancho al que huiré de unos mensajes mas abajo

P.D. Al salir de aquella ciudad, al borde del camino me encontre con el viejo mexicano haciendo autostop. Le pregunte a donde se dirigia y respondio "lejos de aca señor"

P.P.D otro día te presento a la señora del jardin donde robaba las flores

SubHatun dijo...

Julien, el garito de "Abierto hasta el Amanecer" (After Dark) de Robert Rodriguez es el escenario ideal para la pelicula de esta historia...

sobre todo que no falte el baile de Salma Hayek

http://www.youtube.com/watch?v=AgI170syx4E

aratz dijo...

En la intimidad de la noche, Marian se apegó a mí como a un derecho natural, con la paz de quien recupera el alma mientras acaricia el raro tesoro que hay en un hombre capaz de pedir perdón.

-Qué nada en el mañana sea menos que esto-, y de repente, ambos tuvimos miedo de lo que había dicho, y nos abrazamos, el cuarto estaba oscuro. –Enciende la luz, dijo…, quiero saber si esto es verdad.

¿Mañana, ayer, qué quieren decir estas palabras? No existe sino el presente. Unas veces nieva. Otras llueve Luego hay sol, viento. Todo eso es ahora. Eso no ha sido, no será. Eso es. Siempre. De una vez. Porque las cosas viven en mí y no en el tiempo. Y en mí, todo es presente.

Yo no soy monógamo, me decía. Me sentía demasiado atraído por el misterio de los primeros encuentros. Demasiado fascinado por el escenario de la seducción, demasiado hambriento de la excitación de los cuerpos nuevos, y no se podía contar conmigo a largo plazo.

Me hubiera gustado contraatacar diciendo “pues yo nunca podría jurarle fidelidad eterna a una sola persona”, pero eso no es verdad. Lo que es verdad es que aterra la clase de persona en que podría convertirme una vez hubiera pronunciado semejante juramento.

aratz dijo...

Alma, el negro me ha pasado esta última parte, pero no se porqué me recuerda mucho a la Mastretta, a Saramago, a Agota Kristoff, a Auster,.....

Estoy por borrarlo por si me después vienen a cobrarme derechos de autor, y más hoy que debe de ser su día.

Ya no se encuentran buenos negros y baratos en el mercado editorial.

SubHatun dijo...

Aratz, uno debe jurarse fidelidad y felicidad a uno mismo

SubHatun dijo...

Doña Carmen se esmeraba en el cuidado de su jardin, desde que sus hijos se hicieron mayores y se fueron de casa empezó a dedicarle más tiempo, pero fue desde que murio Juan, su marido, su querido marido, cuando la dedicación a rosas, claveles, camelias, hortensias y demas flores ocupaba casi todo su tiempo. Hubiera querido tener algún animal en casa, pero su alergia se lo impidió.

Aquellos días estaba de mal humor, desde hacia algún tiempo se percató que alguien entraba en su preciado jardín por las noches y robaba un puñado de flores. Que desfachatez, ya no hay respeto por nada ni por nadie, se decia a si misma... Cuando aun vivia Juan ya hablaba sola, en realidad se dirigia a él, pero Juan estaba sordo como una tapia, o se lo hacia, pero ella seguia hablando el voz alta, y aun sigue con la costumbre...

Esta mañana madrugó mucho, tenia cita en el medico. La iban a hacer una resonancia magnetica en el codo, hacia meses que tenia molestias que no la dejaban hacer sus labores con normalidad.

Ya vestida, a punto de salir, vio por la ventana una sombra que se movia por el jardín... "El ladrón, se va a enterar"

Salio por la puerta cuando la sombra del intruso saltaba la valla que separa el jardin de la calle, y fue tras él...

Sus piernas ya no eran las de antes, y apenas podia seguir el paso del hombre, pero pudo seguirle hasta cruzar la puerta del cementerio, y vio como dejaba las flores junto a una lápida

Intrigada decidió esperar a que se fuera de alli, y ver a quien pertenecia la tumba...

En la lapida una inscripcion

Heather Britt
Beloved Wife

Un lagrima se deslizó por su mejilla, y abandono el lugar...


Aquella noche el mismo hombre saltola valla como cada madrugada, al llegar a las flores encontro un precioso ramos confeccionado con gusto y mimo, mezcla de las mas bonitas flores del jardin, adornada con helechos y metidas en un jarro con agua... y así fue cada noche desde aquel día

almalaire dijo...

Gracias Sub, no se porque estoy casi segura de que las flores favoritas de Marian son las rosas amarillas, creo que es porque aunque marian no soy yo(enteraros de una vez hatunes, que no habeis hecho mas que matar una inocente
:-P) compartimos muchos amores, los tigres del norte, sandokan, robin hood(a pesar de Kevin Costner aaaaaaaaaaaaaaaagh, que asquito madre) y sobre todo mi señor Don Quijote, "divino chalado", osea que estoy casi segura de que son rosas amarillas. Pero también sé con seguridad que cuando el pianista se marche a California, Marian se ocupará de Doña Carmen como merece e intentará aprender algo de jardinería. Besos Sub.

Aratz, no se me olvida que tengo una tarea pendiente, estoy casi a punto de colocar la tercera pieza del puzle, en cuanto lo consiga me pongo con ello. Gracias Hatun.

SubHatun dijo...

cuida de doña Carmen... Al ver que cada mañana el ramo sigue allí donde lo dejó, preocupación y tristeza han invadido su gastado corazón...

Para encontrarla puedes ir a su casa, o al cementerio, donde ha empezado a ir a hablar con su Juan, aunque insista en hacerse el sordo, y a dejar una ramo de flores en la tumba de Heather, "de parte de tu sombra" le dice...