martes, 28 de abril de 2009

PAISAJE GRANA. Platero y yo,

La cumbre. Ahí está el ocaso, todo empurpurado, herido por sus propios cristales, que le hacen sangre por doquiera. A su esplendor, el pinar verde se agria, vagamente enrojecido; y las hierbas y las florecillas, encendidas y transparentes, embalsaman el instante sereno de una esencia mojada, penetrante y luminosa.

Yo me quedo extasiado en el crepúsculo. Platero, granas de ocaso sus ojos negros, se va, manso, a un charquero de aguas de carmín, de rosa, de violeta; hunde suavemente su boca en los espejos, que parece que se hacen líquidos al tocarlos él; y hay por su enorme garganta como un pasar profuso de umbrías aguas de sangre

El paraje es conocido, pero el momento lo trastorna y lo hace extraño, ruidoso y monumental. Se dijera, a cada instante, que vamos a descubrir un palacio abandonado... La tarde se prolonga más allá de sí misma, y la hora, contagiada de eternidad, es infinita, pacífica, insondable...

--Anda Platero...


De Juan Ramón Jimenez

8 comentarios:

SubHatun dijo...

Instrucciones de uso:

para su correcto uso y disfrute, se recomienda leer despacio, en voz alta, poniendo especial atención y cuidado en la entonación, escuchandose bien a uno mismo, visualizando las imagenes que, con tanta maestria y extraordinaria sensibilidad, evoca y describe.

Risk dijo...

¿Qué lindo que es el castellano, no?

Gracias, sub.

catiti dijo...

Gracias, Blogui, me has traído un ratito de tranquilidad imaginándome ese crepúsculo junto a Platero. Buenas recomendaciones.

SubHatun dijo...

Es una fotografia en letras en vez de pixels

lorielana dijo...

Gracias sub. Despues de leer a al jefe indio (preciosa entrada por cierto) y sentirme culpable por despilfarrar los recursos de la tierra, ¡por dios, que asco de herencia juedo-cristiana!, después digo, ¡que balsamo es leer lo que has puesto.! Y lo he hecho como has dicho, en voz alta, y contenta de disfrutar de esa maravillosa lengua que compartimos. (Es bella Carlitos, tienes toda la razón)y de las imágenes que evoca.
Gracias por regalarnos momentos tan gratos Blogui...
Te amo por compartir estas cosas con nosotros.(se le puede decir eso a un amigo ¿verdad?)

Julien Sorel dijo...

Opino como Kipling... Juan Ramón es uno de los más grandes.

Esta pequeña obra maestra es sencillamente maravillosa. Es un libro que lees siendo niño y te entusiasma... y lo lees muchos años después y te sigue entusiasmando.

Eso es muy difícil.

Un abrazo.

SubHatun dijo...

Es que cuanto mas lo leo mas me apasiona... es de una sublime y exquisita belleza que embriaga cuerpo y mente al saborearlo, al verlo, al oirlo, al sentirlo, al olerlo, al pronunciarlo

lilianne dijo...

Quería dejar mi comentario pero no acababa de encontrar la manera de expresar lo que me transmitía,no importa, blogue, esto último que has escrito es lo que yo hubiese dicho si tuviera tu habilidad para manejar las palabras.

Gracias.