Hasta hace relativamente poco, no sabía casi nada sobre el mito de Pandora, aparte de que tenía una caja; y hace algo más de un año lo descubrí.
Como en casi todos los mitos griegos hay varias versiones, a mí me gusta coger un poquito de cada una, y quiero daros la oportunidad de hacer vosotros lo mismo, por eso no voy a contaros la historia, buscadla, aunque seguro que muchos ya la conoceréis.
Es un mito que me encanta, mi favorito me atrevería a decir; primero, porque no consigo ver a Pandora como la mala del cuento. Aunque Zeus la crease como venganza, y aunque los dioses la dotaran con la mentira, puedo comprenderla, yo también habría destapado el ánfora... Porque sí, la curiosidad mató al gato, pero no contó con que tenía siete vidas.
La segunda razón es la esperanza, lo único que no escapó de la vasija; porque si hay algo que me encanta y que no puedo evitar hacer es soñar, y ¿qué es soñar sino tener la esperanza de que algún día esos sueños se cumplan?
Entonces, si Pandora no hubiese estado ahí, y la curiosidad no hubiera podido con ella, no habría males en el mundo, pero quizá tampoco podríamos soñar...
Así que, sólo una cosa más: Gracias Pandora.
Como en casi todos los mitos griegos hay varias versiones, a mí me gusta coger un poquito de cada una, y quiero daros la oportunidad de hacer vosotros lo mismo, por eso no voy a contaros la historia, buscadla, aunque seguro que muchos ya la conoceréis.
Es un mito que me encanta, mi favorito me atrevería a decir; primero, porque no consigo ver a Pandora como la mala del cuento. Aunque Zeus la crease como venganza, y aunque los dioses la dotaran con la mentira, puedo comprenderla, yo también habría destapado el ánfora... Porque sí, la curiosidad mató al gato, pero no contó con que tenía siete vidas.
La segunda razón es la esperanza, lo único que no escapó de la vasija; porque si hay algo que me encanta y que no puedo evitar hacer es soñar, y ¿qué es soñar sino tener la esperanza de que algún día esos sueños se cumplan?
Entonces, si Pandora no hubiese estado ahí, y la curiosidad no hubiera podido con ella, no habría males en el mundo, pero quizá tampoco podríamos soñar...
Así que, sólo una cosa más: Gracias Pandora.


