Hoy es el cumpleaños de Alma, mi sister, mi hermana. La más pendenciera de las hatunas, la más irónica y siempre dispuesta a una buena confrontación. Divertida, fiel, buena conversadora, y pronta a sacar su vizcaina para banear al intruso.
Sé que no le apetece que le recuerden que es su cumpleaños pero como soy su hermana mayor, y me da igual, aquí estoy:
Felicidades, mi queridisima Alma. Ojalá que este año te traíga cosas hermosísimas, que lo hará, que tu mundo sea completo y que la dicha te inunde. Y deseo también poder compartir este tiempo que comienzas contigo, porque eres una de las cosas bellas que alguna vez suceden. No dejo de pensar en la loca suerte que tuve el día que entré en el foroloco. Cuántas cosas desde entonces, parece que hubiera transcurrido una eternidad y han sido sólo meses. Y ese corto espacio se ha convertido en eterno entre otras cosas porque tú haces que el tiempo a tu lado sea tiempo verdadero, real, y que merece la pena vivirlo.
Por todo ello felicidades Almalaire, el nick más bonito de toda Hatunia. Y Mil veces gracias.
Te dejo un poema de Walt Whitman. Me gusta porque celebra la vida y eso celebramos hoy, 35 gloriosos años de vida.
Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.
vago... e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra
para ver cómo crece la hierba del estío.
Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacieron aquí,
de esta tierra y de estos vientos.
Me engendraron padres que nacieron aquí,
de padres que engendraron otros padres que nacieron aquí,
de padres hijos de esta tierra y de estos vientos también.
Tengo treinta y siete años. Mi salud es perfecta.
Y con mi aliento puro
comienzo a cantar hoy y no terminaré mi canto hasta que muera.
Que se callen ahora las escuelas y los credos.
Atrás. A su sitio.
Sé cuál es su misión y no la olvidaré;
que nadie la olvide.
Pero ahora yo ofrezco mi pecho lo mismo al bien que al mal,
dejo hablar a todos sin restricción,
y abro de para en par las puertas a la energía original de la naturaleza
desenfrenada.