viernes, 12 de junio de 2009

SIN NOCHES, SIN SOL




(Para mi amiga Ana, aun me ha dado tiempo a compartir con ella estos recuerdos. Tu ausencia me ha dejado desolada. Te amo, allá donde quiera que estés)

".SIN NOCHE, SIN SOL

Acabo de volver de Noruega, y creo que parte de mí aun sigue allí. Para una persona que vive al nivel del mar, y camina por suelo de asfalto, la impresión de los fiordos, de los inmenso y brumosos bosques, del verdes nuevo de una primavera que es un invierno dulcificado, es profundamente emocionante.
Pero si hay algo perturbador son las noches que no son noches y los días que no son días. Es cierto que el sol no se pone desde Junio y es verdad que puedes caminar bajo un cielo que debería estar tachonado de estrellas y sin embargo es como una noche de muchas lunas, con luz pero sin sol.
Existen muchas maneras de recorrer los fiordos. Desde tierra, caminando por sus escarpados montes, acampando en los pequeños pueblos, todos ellos diseminados en valles protegidos por altísimos riscos, todos ellos acunados por el rumor de una lechosa cascada en la que es casi seguro que una nereida tenga su hogar. Puedes alojarte en lujosos hoteles o alquilar pequeñas casas con techos cubiertos de hierba. Pero conocerlos por mar es quizás lo más mágico. Por supuesto mis posibilidades económicas no me permiten un barco privado. ¡Ay! lo que debe ser navegarlos a bordo de un velero!. No obstante desde un modesto crucero también puede ser hermoso. Yo me pase casi todo el tiempo en cubierta. Allí arriba, durante el día, me sentía abrumada por unos canales abiertos entre montañas que parecen haber sido escarbados por las poderosas manos de Thor. Pero de noche, cuando la luz es gris y es de plata, y el mundo adquiere todo el abanico de tonalidades de los dos únicos colores que existen, el blanco y el negro, sentada en una hamaca, abrigada por una manta ( o dos) veía pasar ese mundo de dioses, de hadas, de damas del agua, de héroes fuertes y gigantescos monstruos. Entonces comprendes la mitología nórdica y su fatalismo. Aquí el luminoso Apolo se sentiría perdido, y Venus es demasiado carnal para estos aires tan duros y a la vez tan etéreos. Sólo Odín, Balder, Loki o Freyja pueden habitar estas tierras.
Vi pueblitos plantados en valles tan escondidos que los barcos tienen que fondear en la bahía, lo que los hace aun más bellos, porque sus orillas no están salpicadas sino de alados veleros, y de arriates de flores que se desparraman hasta el mismo puerto. Y ¡cómo aman las flores estos noruegos!. Quizás para alegrar ese mundo tan blanco, lo salpican todo de plantas multicolores, pero casualmente con una preferencia especial por las amarillas. Si yo fuera poeta diría que con ellas intentan atrapar ese sol tan remolón. Sustituir su luz, su color, con los pétalos solares.
Cuando te alejas del mar para adentrarte en los bosques, o subes a sus montes, el paisaje es majestuoso. Picos nevados, lagos que se hielan y sólo muestran sus límpidas y transparentes aguas cuando la primavera del norte ya es tórrido verano en el sur.
Raras veces el cielo está despejado, pero cuando lo hace, luce de un celeste bellísimo, adornado de nubes, blancas y esponjosas. La esquiva luz, cuando se digna a mostrar su poder, revela un mundo verde, cuajado de helechos, musgo y flores silvestres. Los tonos azules, rosas y amarillos compiten ahora con los grises ganando la partida a la niebla. Las cascadas, a cientos resuenan entre los fiordos. A veces simples hilos que hieren la empinada ladera, a veces tremendos chorros de un blanco espumoso. Ruidosos ríos verticales que nunca te cansas de escuchar.
Una sola nota más. La única concesión a un relato de viaje al uso. El parque Vigeland y sus esculturas. Son absolutamente arrebatadoras. No por la calidad técnica, o por la perfección de las formas, que para eso está Italia...es por la vida que transmiten. Por la alegría y la tristeza del ciclo vital, por el amor al cuerpo, desde la ternura del bebé hasta los cansados pliegues en la piel de un anciano. Toda cabe, todo es vida...

PD: Si vais al monte Dalsnibba, junto al lago que esta en su falda, hay una cafetería, En la parte de atrás, en un rinconcito, con lápiz de ojos, como siempre, he dejado nuestro lema de conquistadores de lugares mágicos “declaro este lugar territorio de hatunes”.














Y por supuesto, como en cada viaje, le traigo flores amarillas a mi sistay esta vez si son esplendidas Aratz.


En realidad he traido flores para todos.


Os quiero.




martes, 9 de junio de 2009

ESCOCIA XII: EDIMBURGO

Antigua. Soberbia. Turística. Gótica. Neoclásica. Señorial. Georgiana. Victoriana. Eduardiana. Atemporal. Elegante. Pétrea. Bella. Altanera. Ególatra. Opulenta. Virtuosa. Beata. Viciosa. Docta. Camorrista. Jeckyll. Hyde. Stevenson. Scott. Burns. Doyle. Reformada. Reformista. Eclesiástica. Anticlerical. Lánguida. Espectacular. Arquitectónica. Paisajística. Arbolada. Marítima.













En una palabra: fabulosa.

ESCOCIA XI: PINTURA






Impresionante museo, recomendable a todas luces, en cuyas salas uno puede entrar sin pagar una libra esterlina y llevarse a casa por ese precio (es decir, nada) mil y una impresiones que harán llorar, reír, estremecerse e incluso pensar.

Aquí va una selección personal de cuadros de los que podéis disfrutar y que cada cuál se forje su opinión:

. Fabula (El Greco)



. Vieja friendo huevos (Velázquez)



. A school for boys and girls (Jan Steen)



. Self-portrait aged 51 (Rembrandt)



. Piazza San Marco (Francesco Guardi)



. Le vague (Gustave Courbet)



. A hind's daughter (Sir James Guthrie)



. The vegetable stall (William York McGregor)



. Diana and her Nymphs (Robert Burns)



. The reverend Robert Walker skating on Duddington Loch (Sir Henry Raeburn)



. Distraining for rent (Sir David Wilkie)



. Lady Agnew of Lochnaw (John Singer Sargent)

ESCOCIA X: MONTAÑAS, PÁRAMOS, BOSQUES










ESCOCIA IX: AGUA