Es uno de los gritos de guerra de los devotos de la cofradía de Nuestro Padre Genarín, en cuya memoria se celebra una procesión cada noche de jueves santo en León, conocida como " El entierro de Genarín" que convoca cada año a miles de fieles y curiosos...Como hasta hace relativamente poco yo no era consciente de mi propia hatunidad, no sabía que era una fiesta de caracter eminentemente hatun si bien, en lugar de cerveza que también se bebe mucho y bien, los protagonistas de la ceremonia son el vino y sobre todo el orujo. Os aviso con tiempo por si alguno no tiene planes para la semana santa y quiere acercarse.
La procesión arranca hacia las 12 de la noche de la plaza de San Martín, la hora no la precisamos porque en general, los asistentes están ya borrachos y recorre las calles del Barrio Humedo, en dirección a la muralla, en cuyo tercer cubo, fue atropellado por el primer camión de la basura que tuvo la ciudad y en la madrugada del viernes santo de 1929, Genaro Blanco, un paisano de unos sesenta años, aunque no se sabe bien, dedicado a la compra-venta de pieles, borrachín, putero y golfo en el mejor sentido de la palabra. El pobre Genaro, debía andar haciendo trompos muralla arriba, muralla abajo alomejor acordandose de la Moncha o de la Anselma, sus dos fulanas favoritas como cada día y cada noche, cuando lo sorprendió la necesidad, la necesidad fisiológica, quiero decir y allí, en tan privado momento, lo atropelló el camión. En el primer aniversario de la muerte de Genaro, sus amigos y compañeros de parranda, un poeta, un taxista, un señorito y un árbitro de futbol, convertidos desde entonces en los evangelistas de Genarín, decidieron rendirle un sentido homenaje y se dedicaron a recorrer los tugurios y las calles del viejo pellejero, bebiendo en su honor, y acompañando la ronda con versos e historietas para reírse más y mejor. Poco a poco se fueron incorporando nuevos elementos, la procesión de Genarín tiene sus propios pasos, uno es la imagen del propio Genaro agarrado a una botella y a una farola para mantenerse en equilibrio, otro la muerte, otro la Moncha, que parece ser que a partir de su muerte se redimió y cambió de vida(este hecho, la redención de la Moncha figura entre los milagros atribuidos a Genarín, así como una improbable victoria de la Cultural sobre el Hércules entre otros...)finalmente la procesión culmina con la ofrenda a nuestro padre Genarín, al llegar al tercer cubo de la muralla, el hermano colgador o trepador de la cofradía deposita la tradicional ofrenda a Genarín, consistente en una naranja, una botella de orujo, pan y queso, menú diario e invariable del viejo borracho y una corona de laurel que permanece en su lugar hasta que es sustituida por la del siguiente Jueves Santo.
Con el paso del tiempo y el boca a boca , el viacrucis beodo y gamberro fue ganando adeptos, incluso en los largos años de la prohibición, durante la dictadura franquista, cuando como todo el mundo sabe, estaba muy mal visto divertirse. Pero aún en clandestinidad los devotos de Genaron fueron aumentando y enfrentandose a la "otra " semana santa que nunca, ni aún hoy, ha considerado parte de ella al entierro de Genarín y que por el contrario lo ha tomado siempre como una burla intolerable a la iglesia católica. Si somos sinceros debemos decir que algo de eso hay, no nos engañemos, porque los personajillos de la semana santa leonesa son una tentación permanente para la sátira, pero se hace sin maldad, el entierro de Genarín es una romería de risa y buen rollo, que es precisamente lo que no se le perdona, y por ello, nunca se ha incluido en los programas de Semana Santa aunque congrega más gente de León y de fuera que ninguna otra procesión o acto que se celebre en esos días y atrae cada año más curiosos que terminan convertidos en fieles devotos de nuestro padre Genaro...por eso, si como os decía, no teneis planes para semana santa, alomejor os apetece daros una vuelta y vivirlo vosotros mismos para terminar cantando aquello de: "Y honor siempre a Genaro en Jueves Santo, que Dios le tenga en la gloria por haber bebido tanto" o lo de “Y siguiendo sus costumbres, que nunca fueron un lujo, bebamos en su memoria una copina de orujo”