La mayoría de anuncios que he visto en la tele estos días muestran a chicas jóvenes publicitando artículos que no necesitan, y me ha hecho preguntarme cuando he envejecido tanto de golpe, para ver a esas chicas casi como niñas, o para asombrarme de imaginarme retozando con algún varón de esos de los anuncios, músculos definidos, tableta de chocolate, cara angelical, y no más de 20 años… ¿Cuándo, por Dios, me convertí en una asaltacunas? ¿Cuándo esos personajes que anuncian cosas con su mejor sonrisa dejaron de ser de mi edad para ser unos críos? Las mujeres de mi edad que todavía salen en los anuncios (y algunas mayores que yo, inexplicable), me presentan tintes (para las canas), cremas antiarrugas, reafirmantes, hidratantes (para las arrugas y la flacidez de la piel), potingues anticelulíticos (para la piel de naranja), por no hablar de esa especie de pañales diseñados exclusivamente para esas pequeñas pérdidas (incontinencia urinaria). ¿Dónde me perdí el paso de la extrema juventud a la más abyecta senectud? ¿Es posible que en breve tenga que utilizar tena ladys, cremas antiarrugas en cacharros de ½ kilo, anticelulíticos varios, tintes, pegamento para la dentadura postiza, sostenes de fibra de carbono, bragas con relleno para el culo? ¿En qué me convertiría eso? Estoy pensando que un striptease en base a lo anterior sería tan sólo digno de la peli “La parada de los monstruos”, de Tod Browning.
En caso contrario, quizá a base de mucho gimnasio, excelente alimentación, masajes, cuidados estéticos y un estilista personal, me convierta en una “cougar”, término que viene a definir a la mujer de 40 años o más, empeñada en mantenerse como una de 20, que lucha por tener a su lado un “niño” de 20 años, y de lo que son claros ejemplos Demi Moore o Courtney Cox (ésta última tiene hasta una serie que se llama “Cougar Town”). Son, trasladando el término del inglés al español, mujeres pantera. Y yo me pregunto si no hay un término medio entre ser una “cougar” y ser un vejestorio con pañales para la incontinencia, si no es posible mirarse al espejo y respetar cada una de las arrugas que aparecen en el rostro, si es posible envejecer con dignidad y no querer parecer la hermana menor de tu hija, si se puede vivir sin estar pendiente siempre de las calorías que comes, de machacarte en el gimnasio, de instalarte de forma casi permanente en la casa de la esteticista…
Preguntas ridículas porque se que si se puede, por más que se empeñe la publicidad en hacer de mi una vieja sarnosa o una pantera asaltacunas, se puede seguir siendo joven sin estridencias, y cumplir años con dignidad.
¿Como Demi Moore?