
Que descansada vida
la que huye del mundanal ruido
y sigue por la escondida
senda por la que han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido
Decía Fray Luis con sabiduría incuestionable hace siglos…Yo le hice caso y aunque el mundanal ruido se obstinó con manifiesto hijoputismo en seguirme allá donde fuera, en forma de turistas escandalosos con atuendos imposibles y camiones con material de obra para una carretera demente, lo he pasado muy, muy bien.
He plantado y cuidado flores, en pago de una vieja promesa hecha al blogue en la cual le aseguré que la pelirroja Marian y yo aprenderíamos jardinería:




A mí las margaritas me recuerdan a Lorielana...por ella y por Lili estuve a punto de ser clemente con el inquilino improvisado que se instaló en esta y con toda su familia de okupas gorrones, que las visitaban con mucha mayor frecuencia que a los geranios rojos de Aratz, por ejemplo...pero al final siempre los desalojaba de malos modos, como dumpties cualesquiera que son. A este como me miraba con cara de no me abandones, él nunca lo haría (el lema de un anuncio viejísimo que ni Dark ni Kelna recordarán por su irritante juventud, pero que los demás si recordamos, salvo los que estén demasiado mayores, claro, y vayan perdiendo la memoria)...pues eso, que como me miraba así, le hice la foto y le sacudí un alegre escobazo sin muerte.
Del monte en la ladera,
por mi mano plantado tengo un huertoDecía también el poeta, y también he descubierto el increible sabor de las lechugas que siembra y riega uno mismo, y he pensado en los hatunes a dieta,que cuando me fui eran Cat y Carlitos, pero estais todos invitados:

Como soy una chica de costumbres, también he salido a robar cerezas. Lo hago por respeto a la tradición, porque en realidad las cerezas no me gustan, y porque de paso localizo las avellanas y las nueces que robaré en el otoño.



Con las nueces pienso preparar deliciosos bizcochos de los diez dias, para obligar a Carlitos a abandonar esa pésima costumbre de hacer dieta si para entonces persiste en el error.
También he salido a recoger té, si té. Como Presidenta del tribunal de la Santa Hatunación decreto que se admite e incluso se recomienda vivamente su consumo . Es una variedad conocida como té de la peña de olor y sabor deliciosos que posee incontables propiedades entre las cuales digamos que sirve como excitante y como relajante a la vez...o eso dicen. En cualquier caso está buenísimo y como hay tantos poleistas encubiertos y declarados , pues quería ofrecerles una salida honrosa. Espero que lo disfruteis todos, sobre todo Ulises.
Se puede y se debe consumir este té y ningún otro infecto yerbajo (pts, Seve, yo no lo he probado pero también dicen que este té admite de maravilla el whisky). El te de la peña es una hierba bonita, ved:

Por si mis palabras irritan o atacan a mi hatuniente, haré una excepción con él y como chica prevenida vale por dos, para él también he traido tila

He hecho más cosas; vaciar un desván fabuloso donde he encotrado pequeños pero poderosos milagros, como algunas viejas cartas de amor que combinan una preciosista y elegantísima caligrafía humanística con delicados sobres de avión y los mayores disparates hatunicos, a la altura de lo que nuestro amado Pentapolín espera de nosotros...y lo mejor de todo:
Hoy cuando ya estaba preparada para volver, en el último paseo me he encontrado a mi misma: un buho ladrón, pescado en una red como un hatun, cuando intentaba sin exito acceder al peral que la red protegía.
Ha sido una suerte pasar por allí y que mi santo lo liberase. Se ha ido volando, pero creo que nos ha dado las gracias. A qué estoy guapa?

Me olvidaba de decir, que entre todas las cosas que he hecho, también os he echado de menos.